domingo, 13 de abril de 2008

Normal y constitucional, pero política

Rolando Cordera Campos


Como ha dicho Cuauhtémoc Cárdenas, en sus términos la iniciativa de Calderón para reformar Pemex es inaceptable. Lleva a contravenir y violar la Constitución y pone en peligro de abierta ruptura lo que queda del pacto que nos ha permitido sobrevivir como nación y alimentar sueños realistas de renovación democrática. Así de grave es la situación creada por la forma y el fondo de las propuestas presidenciales del martes, y así de firme debe ser la respuesta de los legisladores mexicanos y de sus partidos. Si de reformar se trata, hay veredictos históricos que respetar porque nos comprometen a todos, más allá de banderías políticas y ensueños ideológicos y, ahora, hay condiciones que cuidar y atender si además se quiere que la reforma refuerce y no violente el acuerdo democrático mínimo a que hemos podido llegar en estos duros y espesos años de tránsito.Leer mas

PEMEX, empresa nacional

Arnaldo Córdova
13 de abril

Desde los tiempos del presidente Carranza, todos aquellos que colaboraron en la elaboración de nuestra rica legislación petrolera hasta los años del cardenismo, siempre pensaron en hacer efectiva, de un modo u otro, la doctrina constitucional de la propiedad nacional del subsuelo. A casi todos ellos les vino a la mente la necesidad de, un día, fundar una empresa petrolera que fuera del Estado revolucionario y que pudiera, no obstante el dominio abrumador de las empresas extranjeras en la industria, presentarse como competidora eficaz en la explotación de nuestros hidrocarburos. Abundan las sugerencias y hasta los proyectos claros. Leer mas

viernes, 11 de abril de 2008

Fuera de foco

Víctor Flores Olea

Resulta casi increíble que el mensaje de Felipe Calderón el martes por la noche se transmitiera por las televisoras “en cadena nacional” con ese grado de imperfección visual: de hecho con un “fuera de foco” que no es difícil asociar al contenido mismo de las iniciativas que, para decirlo sintéticamente, desvanecen de entrada el triunfalismo de las palabras de su autor. Leer mas

domingo, 6 de abril de 2008

De regreso y de bajada

Rolando Cordera Campos

Las recomendaciones de banqueta para la reforma energética que saltan de los salones a la prensa diaria, dan cuenta de la vitalidad del tema, así como de la pobreza de ideas en que se debate nuestra política. Suponer que con una súbita adopción de tales recetas nos ponemos del otro lado y podemos empezar a gastarnos las rentas, es una suposición tentadora, pero falsa. No ayuda a esclarecer los términos del debate y no nos lleva a ninguna parte en la política y la estrategia que debe adoptar el Estado para exorcizar los espectros de la penuria y de la dilapidación del recurso natural con los que el gobierno busca justificar su equívoca y espectral propuesta.Leer mas

¿Cuál diagnóstico?

Arnaldo Córdova

El Diagnóstico: situación de Pemex, que la Secretaría de Energía y Pemex entregaron a los grupos parlamentarios el pasado fin de semana, tiene la muy notable peculiaridad de que no diagnostica nada, se limita a señalar algunas dolencias de la empresa nacional, se atreve a sugerir que su régimen fiscal sea modificado y, lo peor de todo, no nos proporciona información que nuestros expertos no nos hubieran ya dado antes. Un diagnóstico es la calificación experta de una enfermedad, que sugiere, por sí misma, el tratamiento. Todo el que se tome el trabajo de leer las 128 páginas del documento, verá que no hay tal.Leer mas

jueves, 3 de abril de 2008

Falacias

Jorge Eduardo Navarrete

Después de haber demorado el diagnóstico tan anunciado, no quisieron esperar a un día hábil para propalarlo. Quizá porque a los funcionarios les place mostrar que sacrifican sus asuetos, convencidos de hacerlo por la Patria, con mayúscula desde luego. Apareció la víspera del último día laborable de marzo, cuando faltaban 22 para la conclusión del actual periodo de sesiones de la legislatura. Diagnóstico: situación de Pemex es un documento de 127 páginas, que se acompañó de un “resumen ejecutivo” de 22. Aun de la primera lectura resulta claro que se optó por un enfoque descriptivo, que presenta la situación del organismo como una cuestión de hecho, inapelable. Habría sido mejor un diagnóstico analítico que, además de retratar la realidad, examinase cómo y por qué se llegó a ella. Sin el análisis, parece postularse que la situación de los yacimientos y su explotación, de la refinación, de la industria petroquímica, del transporte y distribución y de la administración proviene de una suerte de fatalidad, de que las cosas no habrían podido ser de otro modo. Este procedimiento tiene dos ventajas. Por un lado, evita la autocrítica: las cosas son como son, sin responsabilidad de nadie. Por otro, apuntala una conclusión preconcebida: lo que se requiere es permitir “esquemas modernos y efectivos de colaboración con terceros”. Sin examinar el pasado, se intenta definir la prospectiva. Por ello, buen número de las recomendaciones de política suenan huecas: basadas en un examen insuficiente o de plano inexistente de los factores que condujeron a la situación actual y derivadas de preferencias cuya motivación política e ideológica se torna transparente. En una primera aproximación, subrayo algunas de sus más notorias falacias. Leer mas

domingo, 30 de marzo de 2008

Defender a Pemex

Antonio Gershenson


Varios dirigentes y corrientes priístas empiezan a querer deslindarse de la posición oficial ante la “asociación” de Pemex con empresas privadas y otras variantes de la privatización. Esto no implica que haya que bajar la guardia en ningún sentido, pero la izquierda debe, sin dejar la defensa de Pemex, volver al ámbito público su alternativa. La izquierda debe mostrar que tiene su propia posición ante lo que se debe hacer con Pemex y el petróleo, y ejemplificar con lo que sucede ahora. No se debe permitir que el PRI se ostente como el que presenta alternativas, entre las que insisten en la autonomía de gestión, pese a las pésimas experiencias en otros países. Tal vez el caso en que más problemas han provocado la autonomía, y la oligarquía que se formó en torno al petróleo “autónomo”, fue Venezuela. Leer mas

martes, 25 de marzo de 2008

Destrucción de instituciones

Víctor Flores Olea

En este tiempo de destrucción de institu-ciones no se ha olvidado a la UNAM. La coincidencia de una estancia de estudiantes en un campamento guerrillero masacrado en Ecuador por el Ejército colombiano ha sido pretexto para que, otra vez, se emprenda contra la UNAM llamándola “nido” de guerrilleros. Los argumentos vienen de quienes hace tiempo se empeñan en demoler la educación pública y las instituciones republicanas y liberales de México.Leer mas

domingo, 10 de febrero de 2008

Pretextos para privatizar Pemex

Antonio Gershenson
gershen@servidor.unam.mx

A cada rato salen diferentes pretextos para privatizar Pemex. Ahora se dice que sólo hay dos formas de obtener las grandes cantidades de dinero que requiere Pemex: o bien reduciendo el gasto para servicios públicos, o recurriendo a la inversión privada. Nada más falso. Mencionamos sólo algunos de los medios para obtener los recursos que requiere Pemex para su inversión.

Suprimir el regalo a los bancos por concepto del robaproa o rescate bancario. Incluso en Estados Unidos, el dinero del rescate va a los contribuyentes, y los bancos en dificultades tienen que recurrir a sus propios medios para hacerles frente.
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